La propuesta formativa, ahonda en la Ley del buen trato para las infancias y adolescencias y parte del trabajo colaborativo entre el Órgano rector del Sistema de Protección Integral de Derechos y el Equipo Técnico de la Dirección de Políticas Sociales a cargo del Dr. Norberto Liwski. Asimismo, nace de la necesidad de aunar esfuerzos que alcancen a todos los espacios de la población, iniciando con los integrantes de los diversos equipos que desempeñan su tarea en el ámbito del senado.
A los efectos de la presente Ley, se entiende por Buen Trato a Niñas, Niños y Adolescentes, a aquel que se sustenta en el respeto a la dignidad e integridad física, psicológica y emocional, en el derecho constitucional a vivir libres de violencia y el respeto a sus procesos de autonomía progresiva en el ejercicio de los derechos fundamentales, establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño. Es responsabilidad del/la adulto/a propiciar el bienestar y la atención de las necesidades de cuidado de las/os niñas, niños y adolescentes, a fin de asegurar el máximo desarrollo de sus potencialidades en un ambiente adecuado y seguro.
Respecto a la infancia y las problemáticas que la atraviesan, se considera necesario revisar y modificar prácticas culturales, así como avanzar en un trabajo colaborativo entre los tres poderes. En este sentido, es nuestro interés trabajar en la revisión de aquellos marcos teóricos que sustentan los saberes y las prácticas ante situaciones de vulneración de derechos.
Los objetivos de la capacitación para el Buen Trato a Niñas, Niños y Adolescentes son:
a) Promover nuevos paradigmas sobre la niñez y adolescencia, con el fin de considerar a las/os niñas/os y adolescentes como sujetos con capacidad para detentar y ejercer derechos;
b) Generar espacios de reflexión sobre las concepciones sociales y culturales respecto de la niñez y adolescencia, en la búsqueda de desnaturalizar y de construir las prácticas cotidianas de violencias simbólicas, psicológicas y físicas hacia las/los niñas, niños y adolescentes;
c) Fomentar el conocimiento de los derechos de las/os niñas/os y adolescentes;
d) Propiciar relaciones interpersonales entre adultos/as y niñas/os y adolescentes basados en principios de respeto y cumplimiento de los derechos mutuos, con el objetivo de promover una sociedad más justa e igualitaria.